En el Alto Palancia, en un enclave privilegiado situado en plena naturaleza y rodeado por las Sierras Calderona y Espadán, a escasos metros de la Cartuja de Val de Cristo se encuentra la Fábrica de Dulces La Cartuja de Val de Cristo. Entre membrillos, higueras y diversos frutales, casi tres generaciones de maestros artesanos nos ofrecen su amplia experiencia y su mejor saber en la elaboración de dulces y mermeladas.

Fundada en 1985 por Germán Torres Peñalvert, la Cartuja de Val de Cristo comenzó como una fábrica de transformación de fruta, principalmente de los más de 900 membrillos que posee la finca. A su vez, se empezó a producir fruta confitada de manera totalmente artesanal, este producto tan apreciado fue precisamente una de las razones de la expansión de la empresa. Las fórmulas y los métodos de entonces perviven aún en las diversas especialidades conjugadas con la innovación que nos caracteriza, siempre en busca de nuevas fórmulas y nuevos sabores.

En la elaboración de nuestros dulces huimos de añadir colorantes y conservantes. La fruta natural de temporada, para así conseguir el máximo sabor, es el principal ingrediente, acompañado de un menor porcentaje de azúcar, de esta manera conseguimos texturas y sabores auténticos y saludables.
Entre nuestros productos tradicionales encontramos el dulce de membrillo, realizado con membrillos seleccionados de nuestra finca, las mermeladas más conservadoras: naranja en su punto justo de amargo, fresas, frambuesas, limón, melocotón… Listas para untar en una tostada o para combinaciones sorprendentes; la fruta confitada, tan apreciada para el roscón de reyes, y el arrope y tallaetes, un dulce tradicional valenciano a partir de calabaza y azúcares.
Por otro lado y conjugados a los anteriores encontramos mermeladas de frutas y hortalizas como tomate y cebolla, y geles de flores como pétalos de rosa y violetas.
Esta unión entre innovación y tradición hace de nuestra empresa, la Cartuja de Val de Cristo, única. Y es nuestra mejor carta de presentación.
Deseamos que les guste.